Dios Natural de la Muerte
Un demonio sellado en lo profundo de las montañas los hombres santos que protegian su lugar de descanso pero estos fueron aniquilados por gente ingenua, solo llamaba muerte y miedo como una fuerza imparable pero tambien una increíble inteligencia.
El demonio tenia que ser mandado devuelta a su infierno, exiliado a su dimension ya que ni los golpes, los cortes, el fuego, la oscuridad o la magia de luz era capaz de matarlo o detenerlo.
La gente ingenua llevaba consigo la reliquia necesaria para eso, el crucifijo del destierro y seguros de su victoria lo usaron. Como siempre, funciono, hizo que la amenaza desapareciera.
Pero como si se estuvieran tomando su sobrenombre a pecho, desconocían que el demonio no era nada fuera de este mundo, no tenia una dimensión a la que volver o un infierno que lo reclamara.
Solo volvió a su isla, bastante lejos, pero lo suficientemente cerca para hacer que una reunión estuviera asegurada.