Nombre: Janzka
Alineamiento: True Neutral
Edad: 56(1066)
Origen: Resiro
Rol: Curandera de Luz
Dios: Adaith, Dios de los caminos
Raza: Kixacer
Elemento: Luz Espiritual.
Este relato quizás pasó un día durante los viajes de la nave, por la selva interior. Quizás fue mientras aún podían sobrevolar o tal vez mientras hacían tiempo en la dimensión de la llave.
Quizás fue Khurth quien trajo el tema, también pudo haber sido Let, Clara, Kron, Ziedhart o hasta la misma Janzka.
Pero lo que sí es definitivo y no está abierto a ninguna duda, es que Janzka les contó su historia.
Como sabrán soy una kixacer siempre tuve eso muy en cuenta ya que el pueblo en el que vivía no era completamente de kixacers así que mucha veces amigos envejecen más rápido que yo o mis otros amigos kixacer, pero bueno, mi pueblo era un grupo nómada del desierto, obviamente no había ninguna bestia caótica por allí en ese entonces así que era seguro la mayor parte del tiempo.
Mi padre era un orfebre, elemental de tierra y humano. Mi madre en cambio era una kixacer ella tenía el mismo animal que yo y también era elemento luz, su animal es también una Polilla de Luz o eso es lo que creo, pero ella era capaz de mantenerse en un estado de semi-transformación, siempre tenía sus alas negras y con patrones amarillos descubiertas, tenía también un vestido negro, el cual no le molestaba ni durante el día o la noche. Pero eso sería casi todo lo que sabía de ella, ya que solo nos visitaba 1 o 2 veces al año, pero incluso durante esas visitas ella no era muy expresiva, puedo contar mis dedos las veces que tuvimos conversaciones con más de 5 intercambios de palabra.
“Mi padre me decía que ella era una clériga del Adaith, el dios de los caminos el cual no era extraño para mí ya que mi pueblo y yo somos creyentes en él, al ser nómadas era solo lo indicado.
Sin embargo mi madre habría recibido algún tipo de misión superior la cual debía cumplir, en ese tiempo eso solamente me hacía enojar, supongo que me sentía abandonada por ella, mismo elemento, mismo animal, mismas creencias ella podría haberme enseñado tanto.
A cierta edad mi curiosidad por ella empezó a aumentar y con eso empecé a notar los murmullos de mi padre mientras trabajaba concentrado en las joyas.
“Espero que no esté haciendo mucho frío allí.”
“Ese lugar es tóxico, no debería quedarse allí mucho tiempo”
“¿Qué tal si me traes algún regalo del templo?”
“Los reinos de Fakeon… es un tanto intimidante pero hermoso..”
Supuse que mi padre tenía alguna forma de comunicarse con ella o al menos de saber dónde estaba, nunca le pregunte ya que el por si mismo nunca me lo mencionó y solo lo hacía esto cuando estaba solo, así que decidí no preguntarle para no hacerlo entrar en guardia respecto a ese tema.
Un día, lo escuche decir esto:
“La jungla de las pestes ¿significa que vendrás pronto? … ¿no?”
Esa frase me activo, me puso en guardia y me decidí en ese momento ir por ella. El pueblo pasaba cerca del borde entre el desierto y la jungla, no sé, pensaba que quizás si yo la encontraba a ella se sorprendería, podría enojarse y luego admirar mi resolución y habilidad puede haber sido infantil, incluso para mi edad pero me sentía tan poderosa al saber que era lo que tenía que hacer, lo suficiente para ignorar el peligro de la jungla de las pestes.
Dos días después allí estaba, al borde de la jungla y entre sin detenerme, use mi elemento luz para volverme invisible y avanzar detectando lo que se acercara y rodearlo avanzaba lento pero no me había encontrado con nada.
La noche llego, yo solo caminaba y aun no me cuestionaba mi decisión pero me empecé a sentir enferma mis ojos empezaron a arder pero no peor que mis venas en todo el brazo ya no podía mantener mi invisibilidad y mis ojos sin el elemento ya no eran capaces de ver tan solo 1 día adentro y el viaje se empezaba a caer a pedazos, aún ahí no pensaba que la jungla iba a poder conmigo, no estaba siendo valiente sino solo temeraria y estúpida.
Por momentos me quedaba totalmente a ciegas y luego usaba mi visión elemental para seguir avanzando, fue así por unas horas hasta que pude ver una explosión de luz.
Luego le siguió otra y otra más, iluminaban todo mi camino así que decidí dirigirme hacia ellas, si eran un foco de luz tan fuerte me ayudarían a ver mejor incluso en mi estado el cual no mejoraba, llegue hasta ellas.
Eran un montón de Polillas de Luz, las podía ver tanto al alcance de mi brazo como a cientos de metros de mí, aparecían y desaparecían en instantes todo eso solo lo podía notar con mi elemento, pero aun así fue un momento muy hermoso.
En un momento una de ellas se me acercó , se mantenía volando alrededor mío y luego se posó en mi espalda, en ese momento el ardor de mis brazos desapareció y pude sentir como me estaba transformando, a pesar de ser kixacer hasta ese momento nunca había logrado transformarse, mi ceguera desapareció así como el dolor de mis brazos, estaba tan feliz, estaba en dicha mi viaje despareció de mi mente por ese momento pero ahí fue cuando apareció.
Hubo un salto en la jungla, el cual no fue de luz pero pude identificar que algo apareció en ese momento un enorme ser apareció de ese salto, parecía una serpiente muy larga, pero tenía un cientos de brazos por todo su largo.
Lo que jamás podré olvidar fue la primera vez que giro hacia nosotros, un solo ojo y una enormes fauces, se movía muy rápido y destruía todo el lugar por el que pasaba, a pesar de que parecía poder volar prefería golpear con sus brazos todo el lugar impulsando más hacia adelante, era un ser que encontrarías persiguiéndote en tus pesadillas, en ese momento sentí una inmensa luz Salí disparada hacia otro lugar, di un salto era un extraño lugar gris que cubría el piso y el cielo con rocas levantándose y cayendo a cada momento.
Estaba lleno de Polillas de luz muchas más que en la jungla, todas saltando y volviendo a este lugar y tras ellas el Demonio, se movía tan rápido como ellas tanto en los saltos como en el vuelo, era una persecución frenética entre dimensiones , el lugar se volvía una explosión de luz constante, no solo en saltos sino también en ataques, barreras, curaciones, potenciadores, reflejos , cegueras, ilusiones y distracciones , El demonio lidiaba con todo ello, no parecía ser inmune a la luz más bien caía en las ilusiones y las destruía junto a las polillas, destruía las barreras y esquivaba los ataques que pasaban por los potenciadores entre salto y salto mientras lograba destruir a las polillas que alcanzaba.
La persecución de un momento a otro llegó hasta donde estaba siendo que hasta ese momento solo estaba viendo todo esto pasar, realice muchos saltos, intentando esquivar los brazos del demonio y barreras protegiéndome de ellos, todo iba bien. Pero en un momento empezó a perseguirme a mí directamente, hice muchos saltos en el mismo lugar pero me aleje de las demás polillas, en ese momento todas saltan y se van a otro lugar ya no en la dimensión o mundo gris, no volvieron a aparecer.
Sola, intente escapar, saltando como podía, pero ya sin todas las explosiones de luz se me hacía muy difícil, entre cada salto intente recargar energía para volver Lander Rha hasta que lo logre, estaba sobre la jungla, me calme un poco pensé que allí dejaría de seguirme.
Pero no, desde lejos vi el salto que hizo hacia mí, se dirigía una vez más hacia mi , me empecé a desesperar , use mis propios ataques contra mi para impulsarme más hacia adelante y ganar distancia entre cada salto y hasta cierto punto funciono, esa misma noche llegue devuelta al desierto , con el demonio siguiéndome de cerca.
Cuando vi unos acantilados llenos de cuevas hice un salto lo más alto al cielo que pude allí por primera vez intente volver a mi forma humana lo cual funciono entonces me di un último ataque para impulsarme hacia el piso directamente al acantilado, luego allí castee algo para amortiguar mi caída y me escondí en una cueva.
Pase allí varias horas, El demonio pasó una o dos veces sobre el acantilado y luego no escuche más de él.
Volví a mi pueblo la mañana siguiente y dormí durante 1 mes…
Mi madre no volvió a visitarnos, solo volví a transformarse años después intentando evitar la muerte de mi padre lo cual no funcionó y llamó al Demonio una vez más lo cual causó daños entre el pueblo, esta vez logré escapar entre la cadena montañosa que rodea el desierto no pude volver a oír de mi gente puesto cuando me disponía a volver a ellos a pie la invasión caótica en el desierto empezó, moverse a través de él y encontrar a cualquier persona resultó imposible.
En ese momento me uní a un clan de Krouzen y al menos una vez más me transformaría lo cual lo destruiría durante una importante batalla contra un dragón , esto fue también por que El Demonio apareció cuando me transforme.
Luego de eso fui a Kamikune y me uní a su grupo, Lamento no haber dicho esto antes pero ya decidí que no me transformaría más y aquel demonio parece solo ser capaz de encontrarme cuando me transformo, nunca lo he visto en ninguna otra situación.